Wallace y Gromit: Un día de campo en la Luna es una obra maestra del cortometraje que estableció el tono característico de Aardman Animations. La película propone que la aventura no requiere ir a galaxias lejanas llenas de monstruos, sino que puede encontrarse en el deseo simple de comer queso en un lugar distinto. A través de su meticulosa animación stop-motion y un guion lleno de ironía británica, la cinta celebra la curiosidad
También se conoce como:
Cuando Wallace decidió que ya tenían suficiente queso para un año, corrieron de regreso al cohete. El robot, en un último intento por detenerlos o quizás por irse con ellos, logró arrancar una pieza del motor justo cuando el cohete encendía sus motores. Wallace y Gromit: Un día de campo en
Justo antes del despegue, Wallace se da cuenta de que olvidó lo más importante: ¡las galletas!. El robot, en un último intento por detenerlos
Para el coleccionista y el fanático de la animación, se ha convertido en un tesoro de la cultura pop. corrieron de regreso al cohete.